Corredores novatos

Correr se ha puesto de moda, y no hay un solo día que no se vea a corredores por las calles, parques o paseos marítimos. Los hay de varios tipos, los que van en grupo muy bien equipados, colores fluorescentes en alguna parte de su indumentaria, que corren a buen ritmo, ligeros como si no les costara trabajo. Otros que son los solitarios, que les gusta correr a su ritmo. Y por último, están los que es su primer día corriendo. 

 

Precisamente, es de ellos de quienes vamos a hablar hoy. Son los que a principios de año se hicieron la promesa de hacer ejercicio, y decidieron que el gimnasio, no era lo suyo y preferían hacerlo al aire libre. Las primeras zancadas, la cosa va bien, todo cambia cuando se lleva un rato y es ahí cuando empiezan los "problemas". 

 

  • El primero de ellos, es el cuando te da el flatoEn estos casos, lo mejor para evitarlo, es no comer dos o tres horas antes, que no lleven los alimentos ni mucho azúcar, ni mucha sal. Y es aconsejable beber líquido a pequeños sorbos, para mantenerse hidratado. En caso de que estemos ya corriendo y aparezca el dolor, lo mejor es parar, flexionarse hacia adelante y respirar profundamente.

 

  • Otro de los problemas que pueden darse son los tirones y los calambres. Están provocados por no haber calentado bien los músculos o por hacer un movimiento brusco. Por eso siempre aconsejamos calentar, antes de empezar cualquier esfuerzo físico. Y además, es bueno incluir en nuestra dieta plátano, que son ricos en sodio.

 

  • Y por último, otra de las cosas que pueden pasar es que un abuelete te adelante y lo veas alejarse cual gacela, mientras tú vas asfixiado. Eso duele mucho. En ese momento, hay que mantener la cabeza fría, no pensar en lo que hacen los demás, autoanimarse y ponerse objetivos cortos al principio, que ya habrá tiempo de correr maratones.

 

Con esto, lo que queremos es animaros a no tirar la toalla. Si habéis empezado a correr, aunque haya sido muy duro el primer día, enhorabuena, lo más difícil, que es empezar, ya lo habéis hecho. Marcaros retos que sean posibles de realizar y sobre todo calentad antes de empezar para evitar lesiones. Para motivarse, hay que pensar en el premio final. Por ejemplo, hay que pensar en la ducha relajante que te espera cuando llegues a casa y que sienta de maravilla y por supuesto, la satisfacción que uno siente tras realizar lo que uno se había propuesto. Y si además, luego te sientas en el sofá y te pones un saco térmico calentito en las piernas y en la espalda, estarás en la gloria ;)

 

 

 


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