La natación, ¿tan buena como la pintan?

Durante toda la vida, he oído decir que el mejor deporte para los que sufren de  espalda es la natación. Efectivamente,  así es, ya que es muy completo al ser necesario ejercitar todos los músculos del cuerpo para poder flotar y desplazarse bajo el agua. En general, este tipo de deporte hace que haya una menor sobrecarga en las articulaciones, por lo que se suele recomendar a embarazadas y personas con sobrepeso. Sin embargo, depende del estilo que se practique puede que haya que tener  más cuidado, sobre todo, para no dañar determinadas zonas.

 

En general, se aconseja nadar de espalda, ya que es el estilo más favorable para quienes tienen esta zona más débil y propensa a sufrir determinadas lesiones. Pero si eres de los que te encanta nadar a crol, tal vez te interese saber que el hombro es el que se lleva la peor parte, debido a que es la parte del cuerpo que se expone a una mayor sobrecarga y se le exige más al hacer un movimiento repetitivo y mayor esfuerzo.

 

A continuación, te damos unos consejos por si notas cargada esa zona:

  • Haz movimientos contrarios a los realizados al nadar a crol
  • Hay que incorporar ejercicios que fortalezcan la espalda y los hombros, para tener una mayor resistencia
  • Aplícate frío en la zona para aliviarla

De esta manera, evitarás que se produzcan incómodas lesiones, que te impidan seguir nadando en cualquier época del año.

 

Por supuesto, la natación es un fantástico deporte para realizar si tienes problemas de espalda, estás embarazada, con problemas de sobrepeso, o simplemente porque te apetece. Así que, practícalo de forma gradual y sin forzar, disfruta de la natación que ahora que llega el verano, va apeteciendo darse un chapuzón y practicar este deporte.